Jueves, 12 Diciembre 2013 09:31

Una exposición en La Habana rehabilita al cartelista Antonio Reboiro

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Antonio Reboiro, el genial artista cubano, exiliado en España desde hace tres décadas, ha vuelto a su tierra. Aunque no en persona, sino a través de una exposición que recoge una pequeña parte de su obra cartelística, inaugurada en el Pabellón Cuba de la Habana ayer miércoles. Condenado al ostracismo a finales de los años sesenta y principios del setenta del siglo pasado, y perseguido por el régimen castrista por su “Individualismo” y su independencia artística y humana, fue, con Rostgaard, el artista que asumió para el cartel publicitario cubano en general y el cinematográfico en particular, las ideas del pop arte y psicodelia que ya habían implantado en Estados Unidos artistas como Rick Griffith, Wes Wilson, Víctor Moscoso o Stanley Mouse.

P1030068“Siempre me ha gustado provocar –nos dice en su casa de Madrid, donde alcanzará pronto la edad octogenaria–. Desde el principio me dediqué con la poca información que conseguía, a hacer carteles en el estilo del “imperialismo”, como se denominaba a todo lo que venía de occidente, de la cultura burguesa. Diseñé carteles pop, psicodélicos, Art Decó, “Hippy´s”, etc., y por ello fui atacado por mis compañeros de profesión, pues según ellos, esos carteles no eran “correctos”, ni tenían nada que ver con la película en cuestión. En una reunión, en la Escuela de Humanidades de la Universidad de La Habana, me atacaron duramente. Nunca creí que el aspecto formal de un cartel tuviera que depender de ninguna ideología. Los míos eran los que más gustaban a los jóvenes, y los buscaban para adornar sus habitaciones. Lo curioso es que esos insultos que me hacían de ser un artista burgués, contrastaban con la realidad de los carteles y su estilo, ya que estaban en la línea de los que hacían las izquierdas americanas y europeas de entonces (aunque yo no los pintaba así por esa razón, sino porque me gustaban)”.

P1030073En el deshielo aparente que vive hoy Cuba, muy parecido al que vivía la España de Arias Navarro cuando era Presidente de Gobierno de Franco, Reboiro está siendo sacado del armario de los artistas prohibidos por el régimen castrista, gracias al empuje de las nuevas generaciones de artistas cubanos, muchos de los cuales no dudan en colocarlo a la cabeza de todos los cartelistas surgidos en Cuba entorno a la Revolución y, sobre todo, como ejemplo de honestidad personal y artística. Quizá por ello, tanto el ICAIC como los medios de comunicación y el mundo cultural cubano, le han dedicado con motivo de la exposición amplios elogios. Antonio Reboiro es un artista admirado y querido no solo por sus amigos y los artistas cubanos, sino también por su pueblo que es quien hará posible que su obra trascienda más allá del periodo castrista.