Lunes, 14 Septiembre 2015 09:02

Un disco de Rock-Blue grabado entre amigos de las Harley-Davidson

Valora este artículo
(0 votos)

Cuatro guitarras y una batería. Estas son las “herramientas” que les han bastado a cinco amigos y compañeros de las Harley-Davidson –de entre 50 y 60 años–  para reunirse y grabar un disco que tiene momentos brillantes, inspirados y, sobre todo, música, mucha música Rock-Blue. Al estilo de los años gloriosos de los Bob Dylan, Johnny Cash, Richie Havens, Country Joe McDonald, Sly & the Family Stone, Crosby, Stills, Nash & Young y toda aquella “troupe” de geniales cantantes-músicos que pasaron por Woodstock, Amsterdam y los lugares donde fantaseó con libertades, amor libre y polvo blanco la generación a la que “The Smoooth Breakers”, el nombre del grupo, pertenece.

Y en él, un viejo conocido de la industria videográfica. Más aún: uno de los que la hicieron grande, el que superó varias veces el récord del millón de unidades vendidas de una película: Luis Javier Martínez, Director de Buenavista Home Entertainment España entre 1994 y 2010. Es el batería de este “The Smoooth Breakers” que acaba de publicar su primer cedé con once canciones que nos mantienen a pierna suelta mientras las escuchamos.



Decíamos antes, compañeros de Harley-Davidson. Y es que cuatro de ellos son adeptos a estas relajantes máquinas sobre las que volvemos la vista cuando las vemos pasar a nuestro lado. Luis Javier, además, fue el que montó la primera tienda de estas motos en España, concretamente en Madrid, y con las que ha viajado por Europa, Asia y América. Hace poco ha vuelto de un recorrido de 8.200 kilómetros que le ha llevado de Madrid a Estambul y regreso.

“Hacer el disco ha sido muy divertido –nos dice–. Es la historia de cinco amigos aficionados a las motos y a la música. Todos montamos motos Harley-Davidson menos uno, que utiliza otro tipo de máquina, pero en general somos todos muy “harlistas”. Montamos el grupo hace cuatro años, y en éste hemos preparado el disco y lo hemos grabado”.

Bien, dejemos que nuestro entrevistado y batería nos presente a los demás integrantes de “The Smoooth Breakers”. “Empecemos por los dos hermanos: Javier de la Calzada, que es el cantante y toca también la guitarra (la stratocaster y telecaster) y Billy de la Calzada, el “lidguitar”, al manejo, sobre todo, de una stratocaster; Juan Luis Calleja (guitarra eléctrica, acústica y armónica) y Javier Ocaña, bajista”.

“En esta ocasión –nos sigue diciendo Luis– hemos mezclado canciones propias y de otros autores, porque en un primer disco meter canciones exclusivamente nuestras, era muy audaz; por eso hemos elegido temas que aunque no son del todo nuestros, casi lo son debido a que son poco conocidos. Pero eso sí: tienen un gran potencial”.

Entre ellos podemos oír “Bright Lights, big City” de Jimmy Reed, “Highway To The Sun” de Snowy White, “Drifting” de Todd Thibaud, “My Babe” de Willie Dixon, “Loving The Sinner Hating The Sin” de Steve Wynn o “Last Of The Rock Stars” de Elliott Murphy. Y también dos del grupo: una escrita por Calleja (“Ice Woman”) y otra –”Marilyn’s dj”– por Luis Javier Martinez.  Todos aspiran a publicar un segundo álbum, y en él, como nos dice el batería, “Entonces, seguramente, volcaremos canciones propias”.

Digamos que nuestro entrevistado e ilustre precursor de la industria videográfica, antes de llegar a Walt Disney, planeó por los más altos puestos ejecutivos de las compañías multinacionales de música en España, en una época en la que no se pirateaba y se vendían centenares de miles de discos, gracias a lo cual los “disc jockey” y críticos de música  españoles viajaban en Concorde a Nueva York para asistir en el Madison Square Garden a la presentación del disco de un vocalista famoso o del grupo del momento. 

Fueron los años de CBS y Warner Music Spain, “En los que  trabajé muy a gusto, con gente estupenda. Yo me fui de Warner cuando esta compañía firmaba con La Unión”. Y nos recuerda que antes trabajó duramente con artistas como Supertramp, Polish, Christopher Cross, Albert Hammond o Los Pecos, entre otros muchos gigantes de la música de los años 70, 80 y 90.

Y con The Beatles no se topó porque era muy joven: “Tenía 12 años cuando triunfaban –nos dice–, así que apenas me enteré. Pero me acuerdo de verlos en televisión, ya que la radio en Plasencia, donde nací y vivía por esos años, se oía fatal. Yo empecé a oír la radio cuando me vine a Madrid”.

El gusanillo de la música lo traía dentro, por lo que poco después de entrar en la “capi” empezó a escribir de música y de músicos, primero en colaboraciones sueltas, para acabar teniendo página fija durante el periodo 1973-1974 en El Correo Español El Pueblo Vasco de Bilbao.

Volvamos al álbum que con el título de “A Smooth Ride” ha publicado junto a sus compañeros de grupo, álbum al que, además de ponerle música, se han dedicado a realizar todas las labores de preparación y posproducción.

Y como se pueden imaginar, no lo han grabado para ganar dinero. Han editado 2.000 unidades que no son las 2 millones de “El Rey León”, pero con las que muestran satisfechos y felices el objetivo que se habían propuesto: cantar y tocar entre amigos de motos Harley-Davidson.