Jueves, 07 Agosto 2014 11:28

Redbox, un negocio a la espera de mejores resultados en USA

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Diversos analistas norteamericanos han ofrecido su particular visión sobre los interrogantes que los estudios de Hollywood se han planteado recientemente, en relación a la escasa penetración que está obteniendo el alquiler de películas a través del canal VOD en Estados Unidos. A su juicio, la causa principal habría que atribuirla a su elevado precio. ¿Hay un cansancio hacia el alquiler en este gigantesco mercado?, se preguntan los estudios. Los especialistas responden  que no, sobre todo si nos atenemos a las cifras de negocio que mueve el alquiler, que aunque ha bajado en todos los frentes (videoclubs, cajeros automáticos, envíos tipo Netflix), siguen siendo muy altas.

Pero este descenso es una realidad, algo que en cierta manera esperaban tanto los analistas como los distribuidores, aunque su objetivo era neutralizarlo en 2014 con el crecimiento del VOD. Sin embargo, las descargas digitales legales no acaban de arrancar, lo que ha llevado a los analistas a rebajar sus previsiones en el mercado norteamericano, a pesar de la buena evolución del “packaged media”. Las perspectivas que ofrecen las cifras obtenidas por el alquiler en lo que llevamos de año, no son nada atractivas: hasta hoy marcan un descenso del 5%, y la estimación tras el verano aumentaría hasta el -13%.

Incluso Redbox, la hasta hace poco imparable (en crecimiento de tiendas) plataforma estadounidense de cajeros automáticos (actualmente cuenta con 35.900 puntos en todo el país), ha anunciado que sus cifras en 2014 van a ser negativas. Estamos hablando de la compañía que controla en estos momentos más del 50% del alquiler que se hace a través del soporte físico. 

Pero esta caída del negocio no significa para Michael Pachter, analista de la Wedbush Securities, que el alquiler físico en Estados Unidos se esté desinflando en provecho del VOD. “Están equivocados –asegura– quienes defienden el argumento de que el DVD de alquiler físico experimentará en los próximos tiempos una caída considerable en favor de VOD”. ¿Por qué están equivocados? Porque mientras exista la diferencia de precio actual entre ambos formatos, no despegará el VOD. Téngase en cuenta que alquilar una película durante una noche en Redbox cuesta 1,20 $; mientras que por hacer una descarga en VOD, se paga entre 4,99 y 5,99 $.

“El VOD, desde su nacimiento hasta hoy –sigue diciendo el experto norteamericano–, no ha conseguido suavizar los precios. Por lo que su brecha con el producto físico es insuperable”. Tampoco cree que alquiler en el videoclub esté en las últimas. Sigue siendo un negocio rentable, y la disminución de sus ingresos, a su juicio, se debe, “A comportamientos específicos del consumidor”. Y menciona dos en concreto: “Hay un grupo de alquiladores de videoclub que, simplemente, han dejado de interesarse por el servicio que les da la tienda; y hay otro grupo que prefiere alquilar en Redbox, sencillamente, porque piensa que los precios de alquiler en el videoclub son altos. Según el analista norteamericano,  “El consumidor vinculado a esta segunda variable, se ha orientado en masa hacia la oferta que le proporciona Redbox “.



Como decimos, los resultados del primer trimestre del año en Estados Unidos fueron negativos. Incluso los quioscos automatizados han reducido su negocio en un 5,5%, mientras que el alquiler por correo tipo Netflix, ha sufrido una disminución drástica, que asciende al -17%. Pero los primeros todavía facturan 469.500.000 dólares (351.817.159 €), y el segundo 224.600.000 (168.302.735€). La opinión de los analistas es que este descenso no debería preocupar ni a las compañías ni a los minoristas y mayoristas, porque solo refleja la tendencia en términos de taquilla de los nuevos lanzamientos. Es decir que a peores estrenos, peores resultados. Y viceversa.

En particular, los quioscos están estrechamente relacionados con los vaivenes de los nuevos estrenos, porque no distribuyen productos de catálogo. Sin embargo, el analista de Wedbush Securities cree que “Redbox continuará manteniendo un negocio interesante durante muchos años todavía, aunque la saturación de su presencia en territorio norteamericano, hará que sus resultados trimestrales se vuelvan gradualmente más y más sensibles a las fluctuaciones de la taquilla y a los estrenos de DVD”.

Para curarse en salud, a principios de este año, Redbox anunció el cierre de 500 cajeros, y el aumento de los precios por alquiler. Ahora, por una noche, sus clientes deben abonar 1,20 $ (0,90€) por alquilar un DVD, y 1,50 $ (1,12€) por llevarse un Blu-ray, una diferencia pequeña que intenta inclinar al cliente de Redbox hacia el consumo de este disco digital, aunque sea limando al máximo sus márgenes de beneficio.

Redbox, mientras tanto, sigue pensando en abrir nuevas vías de negocio, aunque ello le plateé más de un interrogante. Por ejemplo, tiene a la vista lo que ha bautizado como Redbox Instant o servicio instantáneo de entrega, el cual vincula esta operación a una plataforma tipo “streaming” parecida a lo que ya había experimentado Netflix. De acuerdo con lo afirmado por Galen Smith, director financiero de Outerwall (la empresa que gestiona el negocio de los distribuidores de la marca Redbox en Estados Unidos), Redbox Instantánea no obtendría beneficios en 2014. Por lo tanto, ¿merece la pena apostar por algo que da pérdidas ahora mismo? Parece ser que sí, porque las previsiones a corto plazo serían beneficiosas para la compañía.

Outerwall ha invertido 63 millones de dólares (47,2 millones de €) en esta “joint-venture”, pero la tarifa plana de 8 dólares (6€) con “streaming” ilimitado y la posibilidad de alquilar un disco por noche, no ha tenido por ahora una respuesta entusiasta. Sin embargo, tanto el analista citado, como otros expertos vaticinan que Redbox comenzará a tener mejores resultados a partir de 2015, sobre todo por la llegada de grandes títulos que son los que sus clientes alquilan con mayor pasión. Los estudios, mientras tanto, a la vista de los resultados, mantienen su apoyo en el mercado doméstico al alquiler físico. Eso sí, esperando que, antes o después, el cliente ponga sus ojos (y su dinero) en el VOD.