Martes, 10 Marzo 2015 16:21

4.500 millones de descargas ilegales hubo en España durante 2014

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Más descargas piratas que compras legales (ya sea de producto físico o digital, es decir del que se roba por internet). Esas son las conclusiones que ofrece el informe del Observatorio de Piratería y Hábitos de Consumo de Contenidos Digitales correspondiente a 2014. Informe encargado por la Coalición de Creadores e Industrias de Contenidos que, por primera vez, recoge los datos referentes a la piratería de series de televisión y de partidos de fútbol.

El estudio, realizado por la consultoría GFK (ver cuadros de datos en la galería de imágenes), ha sido presentado hoy por Íñigo Palau, director de la Unidad de Negocios de esta consultoría, y Carlota Navarrete, directora de la Coalición, quien con evidente rabia e impotencia ha culpado al Gobierno del aumento de la piratería en nuestro país durante el año pasado en todos los negocios culturales. A la presentación ha asistido por primera vez la Liga de Fútbol Profesional (LFP), representada por su Director de Proyectos Estratégicos, Ignacio Martínez Trujillo.



El estudio incorpora dos importantes mejoras que permiten obtener una imagen más completa y precisa del problema de la piratería digital: por una parte, y como ya señalábamos, la inclusión de las series de televisión y las retransmisiones de partidos de la liga de fútbol; por otra, datos sobre las fuentes de ingresos de los sitios que ofrecen los contenidos pirateados.

Evidenciado una enorme frustración por los nulos resultados conseguidos en la lucha contra la piratería durante 2014 (en relación a un año antes), tanto Carlota como Ignacio han culpado de este brutal crecimiento, además de al Gobierno, a las operadoras telefónicas y, especialmente, a Google. También los anunciantes y empresas de publicidad han merecido la reprimenda tanto de la Directora de la Coalición como del representante de la LFP.

La primera señaló “La urgente necesidad de aplicar con el máximo rigor la legislación recién modificada”. ¿Serviría para reducir de forma importante, en este año, ese 60% en que cuantifica el estudio de GFK los accesos a contenidos ilegales en España durante 2014?

El año pasado hubo 4.316 millones de accesos ilegales a contenidos, al que la Coalición y el informe dan un valor de 23.265 millones de euros, produciendo un lucro cesante de 1.700 millones “Ya pago mi conexión a internet” es la justificación de uno de cada dos consumidores que acceden a contenidos ilegales. GFK señala igualmente que más del 71 % de los portales con contenidos ilegales, están financiados por publicidad. Publicidad que, curiosamente, pagan muchas compañías cinematográficas, musicales y de lectura.

Como en años anteriores, se constata que un escenario sin piratería permitiría crear 29.360 nuevos puestos de trabajo directos, y unos 150.000 empleos indirectos. Para un país con 6 millones de parados y con un empleo, en muchos casos, tan precario como el que actualmente ofrecen las empresas, la reducción de esos parados de la industria audiovisual sería muy beneficiosa para que Fátima Báñez, Ministra de Trabajo, pudiera presumir de la creación de empleo. Pero ni por esas su Gobierno asume una lucha firme contra las descargas ilegales.

También Cristóbal Montoro y su Hacienda Pública se beneficiarían de esta reducción de las canales piratas de internet. Para su inri, las arcas públicas dejaron de recibir en 2014, por culpa de la piratería, casi 628 millones de euros entre IVA, IRPF y cotizaciones a la Seguridad Social, una cantidad que permitiría cubrir la dotación económica media de 200.000 becas Erasmus. ¿Pero le interesa esto al Gobierno?

Sin embargo, y lejos de esos objetivos que añora y exige una industria cultural que supone casi un 5% del PIB, la piratería digital batió récords en España el año pasado. Para que nos hagamos una idea, solo el 40 % de todos los accesos a contenidos fueron legales. Y el porcentaje de consumidores que accedió ilegalmente a contenidos en internet, subió del 51 hasta el 58 % respecto a 2013. Los accesos ilegales se repartieron del siguiente modo, según el tipo de contenido: música, 24%; películas, 38%; videojuegos, 11%; libros, 11%; series, 26%; y fútbol, 18%.

¿Las razones porqué se piratea? Son varias: porque –señalan los usuarios encuestados– “ya pago mi conexión a internet”, por la “rapidez y facilidad de acceso” (46%), porque “puede no gustarme lo que veo o leo” (39%), porque “no estoy haciendo daño a nadie” (19%) y porque “no veo consecuencias legales para el que piratea; no le pasa nada” (19%).

Respecto a la forma de acceso, se constata un notable crecimiento del uso de buscadores para entrar a los contenidos ilegales, que pasa del 46% a casi el 72%, siendo Google el utilizado en 9 de cada 10 accesos a contenidos piratas.

El estudio, como decíamos, descubre que más de un 71% de los portales desde los que se accedió a los contenidos ilegalmente, estaban financiados por publicidad. De ella, casi el 70% correspondía a sitios de apuestas y juego online, casi el 43% a sitios de contactos y más del 33% a contenido para adultos. Llama la atención que más de un tercio de la publicidad en sitios piratas, corresponde a productos de consumo de marcas conocidas (alimentación, etc.).

En cualquier caso, las fuentes de ingresos de estos sitios son variadas, destacando especialmente que un 38,4% de los consumidores tuvo que registrarse como usuario, cediendo datos de carácter personal, que los piratas recopilan en bases de datos que se usan en campañas de “emailing” comercial y alcanzan precios muy elevados en el mercado.

¿Tiene el usuario que piratea conocimiento de lo que hace? ¿Ha visto u oído campañas de concienciación social en contra de las descargas ilegales? Según el estudio de GFK, mientras que casi 7 de cada 10 consumidores recuerda campañas de comunicación contra la violencia de género, y casi 6 de cada 10 tiene presente campañas de seguridad vial, solo algo más de 3 de cada 10 recuerda campañas contra la piratería digital, siendo las quintas en porcentaje de conocimiento (también por detrás de las campañas contra el excesivo consumo de alcohol y de promoción del reciclaje).

Respecto a nuestro sector, el volumen de películas al que se accedió ilegalmente en formato digital durante 2014, fue de 877 millones, cuyo valor en el mercado es de 6.139 millones de euros. El lucro cesante correspondiente a este tipo de contenido fue de 140 millones de euros. El 36% de usuarios, según GFK, accedió ilícitamente a contenidos, mientras que solo el 9% lo hizo a películas digitales legalmente. El 36% de los accesos se produjo cuando la película aún se estaba proyectando en salas de cine. Respecto a la edad, se las descargan jóvenes de entre 16 y 34 años, por lo general con un nivel de uso avanzado de internet.

Pero esta situación de filibusterismo crece si tenemos en cuenta que, durante 2014, se intensificaron las descargas ilegales de series (en 2013 éstas se encontraban cuantificadas, en parte, en el capítulo del cine). Concretamente, el año pasado, un 25% de usuarios accedió ilegalmente a series en internet, sumando 1.033 millones los capítulos reproducidos o descargados ilícitamente. Su valor en el mercado fue de 1.755 millones de euros, y el lucro cesante en 2014 alcanzó los 166 millones.

El 41,5% de estas descargas tuvo lugar durante el periodo de emisión en televisión. Y el perfil de su consumidor es el de un hombre de entre 16 y 34 años y usuario avanzado de internet. Por lo que respecta al perfil del consumidor de contenidos legales online corresponde a hombres y mujeres de 16 a 44 años y clase media.

GFK preguntó a los encuestados cuáles serían las medidas más eficaces contra la piratería. La respuesta del 65% fue la siguiente: bloquear el acceso al sitio web que ofrece los contenidos y desarrollar campañas de concienciación social. Después de estas dos, otras buenas medidas serían sancionar tanto a las operadoras y proveedores de acceso a internet (59%), como a los usuarios infractores, bien con multas (53%) o bien restringiéndoles el uso de internet (37%).

Mientras tanto, las webs piratas se perfeccionan y proliferan. Como publicamos en otra noticia de estrenosdevideo.com (ver “Popcorn Time”, la última novedad entre los piratas), ha surgido un nuevo emplazamiento en internet que está revolucionando a los internautas ávidos de consumo de producto audiovisual a coste cero. Su nombre: “Popcorn Time”.

Los propios creadores de esta plataforma de distribución de contenidos ilegal se definen como “El resultado de muchos desarrolladores y diseñadores que juntaron muchas aplicaciones para mejorar la experiencia de ver películas por torrent (protocolo de intercambio de archivos punto a punto o “Peer to peer” en su argot inglés)”. Es decir que, los piratas siguen contando con el apoyo del Gobierno.