Lunes, 06 Octubre 2014 09:25

La LPI sigue en el Senado

Valora este artículo
(1 Voto)

Hasta el próximo 31 de este mes tiene de tiempo la ponencia de Cultura del Senado para enmendar el anteproyecto de Ley de Propiedad Intelectual (LPI) que le envió el Congreso el pasado 22 de julio, antes de que sus Señorías se marcharan de vacaciones. Una ley que, tal como está redactada en estos momentos, no gusta ni a FAP ni a La Coalición, pues la ven poco útil para acabar con la piratería. Al cierre de nuestra edición, las espadas estaban en lo más alto, sobre todo las que alzaban el Ministerio de Industria y el Ministerio de Cultura, principales antagonistas en sus conclusiones y aspiraciones finales.

La ponencia de cultura se reunía mientras estábamos en imprenta para decidir cuáles enmiendas se acordaban o no entre los distintos grupos políticos. En FAP se tenía confianza en que la ley mejorase “Porque si no mejora –nos decía su Director General, José Manuel Tourné– va a ser una herramienta de difícil eficacia para acabar con la piratería. Iremos a peor, si es que se puede ir ya a peor”. Tanto La Coalición como FAP han explicado por activa y pasiva a sus señorías en estas última semanas, la situación tan grave que atraviesa la industria cultural por culpa de la piratería.

Los datos de que dispone La Coalición evidencian que todas las estrategias que se debían seguir para mejorar la protección de la propiedad intelectual, no han servido para nada. Y eso porque al dejar que la piratería se extendiera por todos los rincones del país, no hay actualmente ninguna sensibilidad hacia su respeto por parte de los ciudadanos. Al contrario, persiste un mensaje muy confuso sobre lo que significa la propiedad intelectual, que la gente identifica con cánones, entidades de gestión y cosas de artistas, famosos y millonarios, que quieren ser más ricos todavía (aunque sea cobrando por su trabajo). Desgraciadamente, a día de hoy, el ciudadano español no percibe su verdadero valor: el de que genera riqueza y empleo.



Uno de los puntos de conflicto se encuentra en la mejora del artículo 256 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, y que en ella se arreglen los adverbios “significativamente” y “apreciable” que condicionan, significativamente, la actuación judicial. De no enmendarse, como mínimo, daría lugar a recursos y oposiciones que dificultarían la tramitación de un procedimiento. “Nosotros –sigue diciéndonos Tourné– esperamos que el Senado apruebe finalmente una ley con las mejoras que proponíamos o por lo menos con las más importantes. En este caso será una muy buena herramienta”. Y remacha: “Hemos hecho todo lo que estaba en nuestras manos para convencer a sus señorías”.

El estudio de la ponencia ha coincidido con la dimisión del Ministro de Justicia, Alberto Ruíz Gallardón, al quitarle el presidente de su Gobierno, Mariano Rajoy, el apoyo para sacar adelante la Ley del Aborto. Una fuente de La Coalición nos ha dicho que lamentaba su marcha, “Porque el ministro era enormemente sensible a las necesidades de los sectores culturales, y estaba muy a favor de mejorar la legislación vigente contra la piratería. Esperemos que su marcha no altere el apoyo y la ley salga con las indicaciones y advertencias incorporadas por el Consejo de Estado”.