Miércoles, 16 Octubre 2013 10:11

"Guadalquivir" desemboca en los cines el 29 de noviembre

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La productora y distribuidora Wanda Films está detrás del próximo estreno (29 de noviembre) de "Guadalquivir". Un documental sobre la naturaleza que acompaña a este río, rodado con unos medios insólitos en España, que puede ser nuestro "Nómadas del viento". Lo dirige Joaquín Gutiérrez Acha, quien ya filmó documentales para National Geographic o la BBC.

José María Morales, de Wanda Films, se ha encargado de la producción de esta película, que también ha contado con los recursos de la compañía austriaca Tierra Mater y la española Bitis. "Guadalquivir" nos muestra la vida al paso de la corriente, los paisajes de Cazorla, Sierra Morena y Doñana en las diferentes épocas del año. Comienza en otoño en las sierras de Cazorla y Segura, donde nace el gran río y el agua, más que fluir, se despeña por los riscos y cortados de piedra; son las tierras del águila real, el ciervo y la cabra montés. Siguen las laderas suaves y ásperas de Sierra Morena en invierno, los paisajes de las grullas, el buitre negro y el lince ibérico. El viaje aguas abajo concluye en Doñana, en primavera y verano, allí donde una barrera de dunas detiene al río antes de disolverse en el mar, las aguas se desbordan en las marismas y la biodiversidad alcanza los máximos niveles de toda Europa.

Más de dieciséis meses se emplearon para el rodaje de esta película. Un equipo técnico de cinco personas fue el encargado de conseguir, plano a plano, la historia previamente concebida, algo complejo por tratarse de animales salvajes. Los personajes son cabras monteses, águilas reales, calzadas e imperiales, linces, lobos, ginetas, camaleones, flamencos, víboras, arañas, nutrias…

La película se ha rodado con técnicas avanzadas, como el TimeLapses para acelerar el movimiento, imperceptible para el ojo humano. Por ejemplo, el crecimiento de una planta o el movimiento de la bóveda estrellada de los cielos nocturnos. En otras ocasiones, se optó por la técnica opuesta, la filmación en alta velocidad. Disparando a más de 1000 fotogramas por segundo para congelar, literalmente, las alas de un águila real o la pelea de dos zorros. Y, por supuesto, la herramienta por excelencia, de cualquier equipo de filmación de documentales de naturaleza, el "hyde". Un escondite camuflado con su entorno, que permite integrar la cámara en el territorio de los animales salvajes. También existen los planos aéreos a través del sistema Cineflex. Adosado a un helicóptero y equipado con una cámara de alta calidad, ha recorrido la práctica totalidad de sus 657 kilómetros de longitud, desde Cañada de las Fuentes (Jaén) a Sanlúcar de Barrameda (Cádiz).