Viernes, 07 Febrero 2014 12:32

Google abre las puertas a las descargas ilegales en tablets y smartphones

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El equipo de tmv-investigación ha constatado que Play Store (el portal de aplicaciones de Google) ampara en su web una aplicación que fomenta la piratería audiovisual. El hallazgo lo hemos verificado en la última semana de enero pasado. Y no es una aplicación cualquiera, sino la que lidera las descargas cuando se ejecuta la búsqueda “cine y series” o, simplemente la que se recomienda por defecto a aquellos que compartan dichos intereses.

La aplicación se llama Cine y Series TAB y se sitúa en primera posición de la lista de sugerencias de Play Store, que tiene en cuenta la valoración de los usuarios y la cantidad de descargas recientes. Otras aplicaciones, como Wuaki, Nubeox o Yomvi, no aparecen en el listado de las diez primeras (en la búsqueda efectuada a finales del pasado mes).

Cine y Series TAB no es la única aplicación que hemos encontrado que ofrezca descargas gratuitas de producciones audiovisuales sujetas a derechos de autor. Pero sí es la mejor. Evidentemente, nuestra intención no es laudatoria, ya que se trata de un sitio pirata. Sin embargo, debemos dar cuenta de la facilidad con que el usuario final puede hacerse con productos pirateados. Este pequeño programa para móviles y tabletas con sistema operativo Android está disponible de manera gratuita en Play Store, el portal de descarga del gigante Google. Se instala en menos de un minuto en el dispositivo del usuario, a quien se le abre un amplísimo abanico de series y películas a elegir (la mayoría piratas).

La interfaz de Cine y Series TAB es comparable a la de los mejores portales legales. De hecho, podría pasar por una herramienta de promoción de dichas webs. Cuando seleccionamos un largometraje o serie, debajo de la ficha nos aparece una fila de botones. Los primeros: Ver un tráiler (1) y Acceder a su compra o alquiler (2) en diferentes portales. Hasta aquí todo se atiene a las mejores prácticas. El problema llega en los siguientes dos botones: Descarga en Vía Torrent (3) y Ver en YouTube (4). En este último no siempre existen las películas, dado que su disponibilidad en el portal de vídeos propiedad de Google no está garantizada si no dispone de los derechos.



La descarga por los diferentes torrent resulta rápida y sin complicaciones. A diferencia de otras aplicaciones, no aparecen pantallas intermedias trampa que soliciten dejar un número de móvil para continuar el proceso (estafas que ya hemos denunciado en otras ocasiones). Para más inri, se ofrece como “extra” la descarga de subtítulos en español, en caso de que el usuario lo considere oportuno. Después de esta increíble oportunidad para el usuario de elegir entre el sitio legal y el pirata (que además posee todos los títulos habidos y por haber)… ¿Alguien pulsará en el botón 2?

Resumiendo: en apenas dos minutos, Play Store da la oportunidad de acceder a un ingente catálogo audiovisual con derechos de autor y que estos autores no han autorizado. Sin trabas… y sin que el usuario pase por caja. Solo existirá desembolso en el caso de que el internauta quiera descargarse la versión de pago (Cine y Series TV). Por 9,90€ está disponible esta versión que se puede ejecutar desde cualquier televisor con internet. Idsoft Kht (la empresa que ha creado la aplicación) y Google se reparten los ingresos.

Podría parecer que con este tipo de propuestas la piratería se quita la máscara y quiere “competir” (es un decir, pues no existe tal competencia) con las ofertas legales. Google lo autoriza. Es una oferta sin complejos, cara a cara, que equipara lo pirata y lo legal. O, de otro modo: lo que se edifica cumpliendo la ley y las reglas del juego de cualquier práctica comercial, lo que paga impuestos, lo que crea trabajo y tejido industrial, compitiendo con lo que se crea obviando todo eso y aprovechando el dinero (de la producción) y el trabajo ajeno.

Habrá quien defienda que el programa de Idsoft Kht es un mero informador de la oferta de entretenimiento que pone en manos del público las plataformas “online” de pago. Pero, dejando esa cuota de cinismo al margen: ¿tendría igual éxito si no ofreciera gratis lo mismo que los Wuaki, Yomvi, Filmotech, etc. ofrecen pagando los derechos de autor correspondientes? ¿Cuántos de sus usuarios pulsan en “Alquilar/Comprar” y cuántos en “Torrent” o “YouTube”?

Google posee Play Movies, su portal de contenido audiovisual, disponible desde ordenadores y dispositivos móviles. En los teléfonos con sistema operativo Android está instalado por defecto e incluso no se puede eliminar. ¿A Google no le importa tirarse piedras sobre su propio tejado? ¿O le compensa de alguna manera? En todo caso, queda claro que fomenta la piratería y socava las reglas del mercado.

Sucede algo parecido con las películas de estreno o catálogo que se cuelgan en YouTube. Ahí Google se exculpa amparándose en la ingente cantidad de material que se cuelga a diario en dicho portal, imposible de controlar (aunque nunca veremos un desnudo de más, ¡Qué casta es la tecnología!). También se escudan en la capacidad que tienen los tenedores de los derechos de los bienes audiovisuales para denunciar la exhibición de tales archivos. Play Store ofrece así mismo la opción de “marcar como inadecuado” la aplicación al final de la pantalla de descarga (no indica a quién o a qué departamento). En la redacción de estrenosdevideo.com hemos realizado dicha denuncia, sin haber obtenido respuesta a finales de enero.

Desde luego, la cantidad de aplicaciones que se suben a Play Store debe resultar mucho más asumible que la de los vídeos. Sin embargo, parece que cuando se realiza el filtro (lo debe de haber porque, insistimos, no vemos ni un centímetro de más de vello púbico) de subida de “software”, todo lo relacionado con piratería audiovisual “se cuela”. ¿Cómo se gestiona, entonces, la entrada al mercado de Play Store?

Hemos acudido a su competencia para comprobar posibles diferencias. En iTunes, el equivalente de Apple para descarga de aplicaciones, Cine y Series TAB no está disponible. Tampoco “software” alguno que permita la descarga de contenido audiovisual con derechos de autor sin permiso de los propietarios.

Es sabido los múltiples procesos de revisión que sufre cualquier contenido que se presente a iTunes. Subirlo puede ser cuestión de semanas, cuando no de meses. Un solo enlace entre miles de frases es capaz de dar al traste con un producto generado con recursos propios. No tiene por qué ser un hipervínculo a una web pirata. Es suficiente con que Apple considere que va en contra de sus intereses (que son los de sus clientes). En este caso, el celo de la compañía de la manzana es absoluto.

Google y Apple son, como “Los duelistas” de Joseph Conrad y Ridley Scott, dos titanes que se retan y persiguen en el tiempo por ocupar un único espacio. Dos gigantes de la tecnología, empresas que condicionan las políticas de los gobiernos del mundo, que disponen en sus plantillas de los mejores ingenieros informáticos. El resultado de su trabajo parece menos una cuestión de limitaciones técnicas que de voluntad corporativa.