Miércoles, 29 Julio 2015 10:16

El alquiler por correo de DVD y Blu-ray de Netflix, supone el 50% de los ingresos de la compañía en EE.UU.

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Perdido entre la euforia que rodea el floreciente negocio de suscripción por "streaming" de Netflix, está su servicio de alquiler de DVD y Blu-ray por correo que genera, calladamente, alrededor del 50% de los beneficios de la empresa.

Netflix cerró su último ejercicio fiscal con 5,3 millones de suscriptores en este canal de venta de películas por correo. Esto supone un descenso de, aproximadamente, 30%  respecto a los 7,5 millones de suscriptores que tenía en 2013. La empresa, que llego a operar con  50 centros de distribución en todo EE.UU., ahora cuenta con alrededor de 33. Estamos hablando de una disminución lógica tras el aumento de la demanda de películas a través de internet. El número de empleados de estos centros ha disminuido en un 75%, debido a la disminución de la demanda de discos, pero sobre todo a una mayor eficiencia por la automatización de los procesos. Estos nuevos centros mecanizados procesan, según datos deNetflix,  3.400 discos por hora (este mismo proceso se llevaba anteriormente a mano).

"Si no mantenemos la calidad del servicio, se pierde la base de suscriptores," dijo al The New York TimesHank Breeggemann, Director General del área de negocio físico de la compañía, quien añadió: "La expectativa apunta a que el negocio del DVD Y Blu-ray continúe viento en popa en el futuro”.

Pero esto no fue siempre así. Los fundadores Reed Hastings y Marc Randolph lanzaron Netflix en 1997, después de conseguir enviar con éxito un cedé de música en un sobre reforzado. Pero los planes de Hastings fueron siempre utilizar internet (que por aquellos tiempos estaba en sus inicios) como principal medio de distribución de películas. De ahí el nombre de Netflix.

La aparente indiferencia del CEO de Netflix,Reed Hastings, hacia el alquiler del disco, alcanzó su cénit a finales del verano de 2011, cuando el plan diseñado para escindir el negocio físico, aumentando los precios del alquiler por correo, dando lugar a  un modelo de alquiler híbrido que combinaba el "streaming" con el formato físico, resultó un fracaso, hasta el punto de que las acciones de Netflix se desplomaron un 75% en la Bolsa.

Meses después, Hastings admitió que la subida de precios era una táctica para intentar migrar a los usuarios hacia el área de negocio "online", y formaba parte de una convicción interna hacia el "streaming" que les llevaría a la certidumbre de que la empresa no debía "convivir con el DVD." El CEO llegó incluso a comentar que  estaba tan obsesionado con el "streaming", que les hacía ignorar el buen negocio que seguía siendo por esos años el alquiler de discos.

Sin embargo, sólo unosmeses después, la compañía anunció que no tenía planes de recortar el gasto en marketing para la comercialización de los alquileres de DVD y Blu-ray.

El 25 de enero 2012, en una conversación entre Hastings y el director financiero David Wells, acordaron seguir con  la estrategia de siempre, es decir asegurar en un día el envío de las películas, dejando de lado  los planes para las nuevas estrategias. Wells dijo que los nuevos objetivos comerciales en algunos lugares del país, junto con el aumento de las campañas de márketing en 2011, habían producidolimitados resultados.

En el presente, Netflix está firmemente arraigada como primera marca de distribución de vídeo, en gran parte por su negocio físico, que como decíamos al principio de este artículo, supone el 50% de sus ingresos en el territorio estadounidense.  Y a día de hoy, son conscientes de ello. Un ejemplo de ello lo tenemos cuando Amazon, el año pasado, reveló planes para ofrecer en el futuro productos a los consumidores a través drones (aviones no tripulados), lo que podía suponer una competencia directa a su área de negocio físico. Netflix salió al paso de esta noticia, lanzando una YouTube vídeo burlándose de la idea.