Lunes, 13 Julio 2015 09:04

Conmoción en el sector por el cierre en León de los dos últimos videoclubs de José Luis Carrera, presidente de AEVIDEO. Amarga y triste carta de despedida

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José Luis Carrera Peláez ha sido durante 29 años una de las referencias más firmes del sector videográfico español, y más concretamente de nuestros videoclubs. Y lo ha sido por medio de sus tiendas dedicadas al alquiler de películas en León y provincia, de las que le quedaban dos en la capital, abiertas a pesar del inacabable huracán de la piratería que asola la industria desde que llegó el vídeo al hogar, aunque con más crudeza desde que esa piratería utiliza internet para llegar a los consumidores de películas.

En los últimos años, José Luis ha ejercido, también, como presidente de AEVIDEO, la asociación que agrupa a algunos de los más importantes videoclubs que aún quedan en nuestro país, y los que más están luchando por defender al sector de esa piratería y del desinterés de los distintos gobiernos por erradicarla.

Pues bien, nos acaba de llegar la peor noticia que podíamos esperar: el cierre de las dos últimas tiendas que mantenía abiertas. Y nos hemos enterado a través de una carta que este luchador y gran profesional que ahora pierde el sector, nos ha enviado (a tmv y estrenosdevideo.com), así como la que ha mandado a AEVIDEO, de quien hasta este momento, como decíamos antes, era su presidente.



La carta dice así:

“Estimado Antonio, llegó el momento de irme y abandonar este sector, básicamente porque no puedo mas. He aguantado hasta donde he podido, y seguro que equivocadamente porque, además, me voy con deudas. Pero bueno lo que quería decirte es que MUCHAS GRACIAS POR TODO. Después de 29 años me llevo muchos amigos, tu entre ellos...

“Te adjunto la carta con la cual he presentado mi dimisión en AEVIDEO.

“Hola a todos,

“Esta es una carta de despedida a los socios como Presidente de AEVIDEO.

Aunque no renuncio a aportar lo que pueda a los intereses comunes de la Asociación, finalmente he tomado la dura decisión de cerrar las últimas dos tiendas que todavía mantengo en León  y despedir a mis últimos cinco trabajadores. Y por lo tanto presentar mi dimisión como presidente de AEVIDEO.

“No oculto, de otra parte, un cierto cansancio después de muchas negociaciones infructuosas con políticos que han prometido y no han cumplido. Visitas, rechazos de visitas, teléfono, escritos, reuniones, acuerdos, convenios, cartas y mas cartas, acudir a los medios de comunicación. ¡Hasta un burro y 40.000 firmas!

“Los sucesivos gobiernos han mostrado niveles de incompetencia insuperables. Nos han dejado en mitad del mar, sin velas ni nada que pueda salvarnos. Así, se han destruido miles y miles de puestos de trabajo.

“He mantenido reuniones periódicas con todos los gobiernos, desde 2008-09, cuando la ministra de Cultura era Ángeles González-Sinde. Y en todos los casos hemos detectado un gran desconocimiento de lo que estaba pasando en el sector. Incluso la propia Sinde, profesional del cine, cometió errores garrafales, como cuando dijo que faltaba oferta en el mercado “online”. Pero es que en ese Gobierno, que dirigía José Luís Rodríguez Zapatero, se permitía que el Ministerio de Industria destejiera por la noche todo lo que Cultura iba tejiendo para proteger al cine.

“Después llego el PP, y batió todos los records de incompetencia, ineficacia y soberbia.

“Demasiada interferencia de la política en un tema en que debería haber acuerdo general.

“Quiero aprovechar esta carta para agradecer el ánimo y el apoyo mostrado por socios, amigos y simpatizantes que han apreciado y valorado la labor realizada en este tiempo. También, quiero dar las gracias a todos mis compañeros de junta por todo lo que han trabajado por nuestra asociación, y quiero además destacar la unidad y el entusiasmo que les ha caracterizado.

“Quisiera pedir perdón por los errores y faltas que a buen seguro  habré cometido en este tiempo. Nadie es perfecto y tampoco nace enseñado. Lo que sí puedo asegurar es que he hecho las cosas con todo mi corazón y lo mejor que he podido, dentro de la limitación de hacer las cosas en el tiempo libre que nos dejan otras responsabilidades.

“No es fácil dejar atrás 29 años de ilusión y dedicación a esta profesión. Los que amamos el cine sabemos que no comerciamos con un producto que pase inadvertido, las películas no son cosas inanimadas, sino que llevan dentro emociones muy intensas para el consumidor. Es un producto mágico que te termina impregnando.

“Por último, agradeceros la confianza depositada y espero que respetéis esta difícil decisión que ha sido meditada serenamente”.